Islas Georgias del Sur

Las islas Georgias del Sur constan de una isla muy grande y de algunas islas menores. La mayor tiene 100 millas de largo (185 km.) y 20 millas de ancho (37 km.). Es una isla que tiene una gran cadena central que son los montes que nosotros llamamos San Telmo y los ingleses llaman Allardys, en honor de un gobernador de Malvinas.

Esas islas, según algunos historiadores, fueron descubiertas en 1675 por Antonio de La Roche que, a pesar de su nombre francés, era un capitán mercante inglés; pero en la cartografía posterior a esa fecha figura en una latitud totalmente errónea, lo que hace dudar sobre su descubrimiento por La Roche.

Lo que está debidamente probado es que las Georgias fueron avistadas por el navío español “León” el 28 o 29 de junio de 1756.

En el Museo Naval de Madrid existe un documento que es la relación del piloto Henrique de Cormer, natural de Saint Maló, que era el piloto de la nave “León”, el cual hace una descripción que coincide exactamente con lo que dice Sir Duclón Guyot que iba en ese barco como pasajero; pero que además da datos científicos geográficos mucho más precisos que concuerdan exactamente con los que tiene la isla San Pedro.

La isla San Pedro se llama así porque el 29 de junio era el día de San Pedro. El piloto dice que el viernes 28 vieron una masa de tierra, pero que después se produjo, como en esa zona es muy frecuente, una niebla que no los dejó comprobar hasta el día siguiente que efectivamente habían visto tierra.

En 1775 el gran navegante inglés James Cook redescubre las islas, pero reconoce que anteriormente lo habían hecho los españoles del navío “León”, que habían llamado San Pedro a la isla principal.

Posteriormente la isla San Pedro se convierte en el centro de la caza de cetáceos. Las ballenas que tenemos en nuestras aguas australes, son casi las mismas que había en el norte; cuando se acabaron allí, los balleneros vinieron a nuestras aguas y también prácticamente las exterminaron y de esa riqueza tampoco la Argentina ha tenido mayor provecho.

En 1904, en la isla San Pedro, en una bahía que se llama Cumberland, se estableció la primera factoría ballenera. Pertenecía a la Compañía Argentina de Pesca, establecida bajo leyes de muestro país. El gerente de esa compañía, gran ballenero y uno de los lobos de mar más extraordinarios de todos los tiempos, era Carlos S. Larsen. Era el mismo que visitó en 1892 el Mar de Weddell y había encontrado ballenas, fósiles, etc. Volvió posteriormente con la expedición antártica sueca de 1901, aquella del “Antartic”, que él comandaba y en la cual participó nuestro Alférez Sobral.

En 1904, en Georgias del Sur se estableció la primera factoría ballenera, y era argentina y con capitales argentinos. El presidente de la compañía era un señor Pedro Christophersen, casado con una argentina, nieta del General Alvear. Ernesto Tornquist, argentino, fue uno de los principales accionistas y posteriormente fue también presidente de la compañía.

Esta compañía llegó a San Pedro con tres naves, dos veleros y un ballenero a vapor, el 16 de noviembre de 1904, fecha que todos los argentinos deberíamos conocer.

A 135 millas (250 km.) al oeste de las Georgias del Sur, se hallan unos islotes rocosos, que tienen su historia, y pequeñas o no, abruptas o de difícil desembarco, son argentinas y debemos tenerlas en cuenta. Son las rocas Cormorán y Negra, pequeños picachos de difícil avistaje en esa zona tormentosa y de frecuente baja visibilidad.

Las Cormorán son cuatro rocas, la mayor de las cuales se eleva 70 metros sobre la superficie del mar.

La roca Negra está situada a diez millas al S.E. de las Cormorán y sólo se eleva a tres metros sobre el nivel del mar, a su vez y cerca de ella existe otra roca a flor de agua, situada al este.

Las islas fueron avistadas en 1762 por primera vez por la nave “Aurora”, mercante español que regresaba a la península desde Lima. Desde entonces se las llamó Islas Aurora.

También en las Georgias del Sur, la Marina Argentina estuvo en 1905 con el “Guardia Nacional”, en 1908, 1909, 1910, 1911, 1915, 1917, 1918, 1919 con nuestra famosa Corbeta “Uruguay” y en 1923 y 1924 de nuevo con el “Guardia Nacional”. Iban con su bandera de guerra, desembarcaban víveres y combustibles para la Compañía Argentina de Pesca o a veces paraban allí y mandaban la dotación a Oreadas en balleneras alquiladas.

 

Fuente:

Destéfani, Laurio H. Síntesis de la Geografía y la Historia de las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur. Buenos Aires: Centro Nacional de Documentación e Información Educativa, 1982.